Tipos de reconocimientos médicos para deportistas

Las personas que practican deporte, sobre todo si están federados, deben superar una serie de pruebas físicas para minimizar riesgos relacionados con sus actividades deportivas.

El deporte es salud. Sin embargo, también implica realizar esfuerzos que pueden llegar a poner en peligro la salud de los deportistas. Son conocidos los sucesos acaecidos en los últimos años de personas, tanto del ámbito deportivo amateur como profesional, que han sufrido desfallecimientos o los denominados casos de ‘muerte súbita’. Unas situaciones excepcionales que pueden ocurrir cuando se practica deporte y por las que hay que actuar con prevención y superar un reconocimiento médico previo.

Al respecto, los deportistas federados, independientemente de la categoría o si son profesionales, deben superar un reconocimiento médico. Los alevines, benjamines, cadetes o juveniles que están en la etapa de formación deportiva y son federados deben superar un reconocimiento médico. En el caso de ser un deportista de élite o profesional, estos también deberán someterse a una serie de pruebas llevadas a cabo por médicos especialistas de una forma más regular.

El objetivo de estas pruebas, tal y como hemos dejado entrever, es que el médico sanitario conozca el estado de salud del deportista previo a la práctica de ejercicio físico. De este modo, el profesional puede aconsejar la actividad más adecuada para cada persona y, sobre todo, evitar riesgos derivados de la práctica de una actividad.

En este contexto y viendo el auge de deportistas federados en Gran Canaria, vamos a ver cuáles son los tipos de reconocimientos médicos deportivos que existen. De la mano de los profesionales de Gomermedi, centro de reconocimiento médico en Gran Canaria, comprobaremos cuáles son los requisitos que hay que superar en cada uno de ellos y para quién está indicado.

La aptitud deportiva

La revisión médica conocida como de ‘Aptitud deportiva’ es la más frecuente y la que se suele realizar en los deportes de base. Lo normal es que este reconocimiento se haga cada año, aunque es posible hacer la prueba cada año en función de la categoría de los deportistas.

El reconocimiento médico que deben pasar los deportistas de esta prueba consiste en un repaso de su historia clínica y en la realización de una exploración física completa. Además, los médicos especializados de los centros también realizarán una exploración del aparato locomotor. En concreto, los deportistas deberán hacer pruebas de fuerza muscular, flexibilidad, así como de movilidad y de la columna. Asimismo, tendrán que someterse a un electrocardiograma en reposo.

Revisión de Aptitud deportiva con prueba de esfuerzo

Esta prueba es similar a la anterior, aunque un poco más exigente. Está indicada para los deportistas que hagan más de siete horas de deporte a la semana o que participen en competiciones exigentes como son las de ámbito internacional. Además de las pruebas citadas en el apartado anterior, los deportistas también deberán hacer una prueba de esfuerzo cardíaco donde el médico observará la actividad eléctrica del corazón gracias a la colocación de unos electrodos. Asimismo, se realiza un electrocardiograma tanto en reposo como en ejercicio.

Deportistas de alto rendimiento

Esta es una exploración médica completa que debe ser realizada siempre por un médico especialista en Medicina del Deporte. Entre los resultados más importantes que se sacan de este tipo de reconocimientos médicos destaca el del VO2ma, que es el volumen máximo de oxígeno que puede procesar el organismo durante el ejercicio.

Estos son los tres tipos de reconocimientos médicos deportivos más populares que suelen hacerse en la actualidad. Después también podríamos incluir los que realizan los centros especializados para clubs de élite y que son mucho más minuciosos y engloban otra serie de parámetros.

Objetivos y beneficios de los reconocimientos médicos a deportistas

El reconocimiento médico permite, en primer lugar, recopilar información sobre los deportistas y, de este modo, tener una referencia sobre en qué estado está nuestro organismo y cuáles son los desafíos o esfuerzos que pueden soportar en un momento determinado.

Teniendo esta información, los deportistas y el entrenador también es posible detectar trastornos que pueden interferir en el afectado y que son fácilmente controlables. Aquí podríamos citar casos como una lesión más curada o una debilidad muscular, causante de frecuentes y lesiones recurrentes.

Relacionado con este último punto, el de la prevención de lesiones, el reconocimiento médico es una barrera fundamental y una forma de prevención. Al conocer el historial y los antecedentes del deportista, el médico especialista puede tener información sobre antecedentes familiares como muerte súbita, disnea o síncope.

Toda esta información bien gestionada ayudará a mejorar el rendimiento del deportista, ya que los preparadores y el propio afectado pueden adaptar el entrenamiento y los esfuerzos a sus necesidades específicas, potenciando aquellos músculos que más necesitan entrenamiento para reducir molestias o dolores crónicos, por ejemplo.

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