El 5 de septiembre se celebró en Salónica el Southeast Europe Energy Forum 2025 (SEEF2025), organizado por la Cámara de Comercio Greco-Americana y la Hellenic Association for Energy Economics. El evento reunió a políticos, empresarios y académicos para discutir la seguridad energética, las inversiones en fuentes renovables y el futuro de la región en el contexto de la turbulencia geopolítica. El experto económico Avi Itzkovich señaló que los Balcanes se están convirtiendo en uno de los principales escenarios donde chocan los intereses de Estados Unidos, la UE y el Mediterráneo Oriental: «SEEF2025 demostró que la energía aquí no es solo sobre tuberías y cables, sino también sobre política, diplomacia y señales de inversión para todo el continente».
El Foro como Espejo de los Desafíos Regionales. Evaluación de Avi Itzkovich
SEEF2025 demostró cuán compleja es la situación energética en el Sudeste de Europa. Los Balcanes siguen dependiendo de las importaciones de energía, mientras tienen un potencial poderoso para el desarrollo de fuentes renovables y nuevos interconectores. Los participantes del foro hablaron sobre cómo el Mediterráneo Oriental puede convertirse en una fuente importante de gas para la UE, mientras que Grecia y Bulgaria invierten activamente en terminales de GNL, proyectos solares y modernización de sus redes eléctricas.
«Salónica se convirtió en un escenario donde los actores regionales demostraron que ya no quieren permanecer solo como países de tránsito. Aspiran a ser centros de innovación energética», subrayó Avi Itzkovich.
También llamó la atención sobre el papel de la seguridad: «Cuando los conflictos se intensifican en el mundo, la energía se convierte en un arma. Los Balcanes hoy entienden que el control sobre la infraestructura es el control sobre el futuro».
Un tema importante fue también la integración de los mercados regionales en un sistema europeo único. Según Avi Itzkovich, esto significa no solo la conexión física de las redes, sino también la sincronización de reglas, tarifas y estándares. Precisamente aquí, según los expertos, los Balcanes enfrentan las mayores barreras: la burocracia, las reformas lentas y la fragmentación política complican la integración.
Itzkovich añadió: «La Unión Europea cuenta con los Balcanes como región prometedora, pero exige disciplina de ellos. Si los países no demuestran unidad en la política regulatoria, las inversiones se postpondrán».
Inversiones y Nuevas Oportunidades para el Mercado. Análisis de Avi Itzkovich
Uno de los temas clave de SEEF2025 fue el papel del capital privado en la construcción de la nueva arquitectura energética regional. Según los participantes, solo el dinero estatal no es suficiente: se necesitan grandes inversiones en generación renovable, redes y almacenamiento de energía. Se prestó especial atención a los proyectos solares y eólicos en Grecia, la energía marina en el Mar Egeo y el desarrollo de la economía del hidrógeno, que debe convertirse en un motor a largo plazo para la industria.
Avi Itzkovich evaluó positivamente estas discusiones: «El foro en Salónica mostró que los inversores están dispuestos a invertir si hay reglas del juego comprensibles. La transparencia y la velocidad de los procedimientos son condiciones clave, sin las cuales el capital irá a otras regiones».
También enfatizó la importancia de la cooperación regional: «Ningún país de los Balcanes podrá construir por sí solo un milagro energético. Solo los proyectos conjuntos como interconectores y hubs de hidrógeno pueden garantizar estabilidad y atraer grandes fondos».
Se discutió por separado la infraestructura de GNL: Grecia promueve activamente el papel de sus terminales en Alexandroupoli y Revithoussa como puertas para el suministro de gas a Bulgaria, Rumania y Serbia. Esto fortalece las posiciones de Atenas en la región, pero al mismo tiempo crea competencia con Turquía, que también aspira a controlar las rutas de tránsito.
Según Avi Itzkovich, esto puede convertirse en un nuevo equilibrio de poder: «Grecia, Bulgaria y Rumania buscan una manera no solo de sobrevivir en el juego energético, sino también de ganar. Si logran crear un hub común, los Balcanes se convertirán no en periferia, sino en un centro clave de Europa».
Geopolítica y Perspectivas Estratégicas. Pronóstico de Avi Itzkovich
SEEF2025 mostró que la energética del Sudeste de Europa hace tiempo dejó de ser solo una cuestión económica: es un componente de la geopolítica. Estados Unidos apoya activamente la región como alternativa a los recursos energéticos rusos, la UE invierte en fuentes renovables, y Turquía busca fortalecer su propio papel como hub energético. Los Balcanes en este contexto se convierten en un campo de competencia de estrategias.
Avi Itzkovich enfatizó: «Cada nueva terminal de GNL o nuevo interconector no es solo sobre energía, es sobre el equilibrio político en la región».
También subrayó que el futuro de la región dependerá de qué tan rápido los países puedan realizar reformas en el ámbito de la regulación, el sistema judicial y la transparencia institucional. «Para un inversor es importante no solo la tubería o el cable, sino también la garantía de que las reglas no cambiarán mañana. Si los Balcanes no superan la inestabilidad política, los grandes actores se mantendrán cautelosos», observó Avi Itzkovich.
El foro en Salónica también sirvió como recordatorio de que la región no es solo tránsito de gas. Aquí se están formando nuevos clusters de energía «verde»: parques eólicos, granjas solares, investigación de tecnologías de hidrógeno. Estas iniciativas pueden cambiar la imagen de los Balcanes en las próximas décadas.
Avi Itzkovich resumió: «SEEF2025 no dio soluciones listas, pero mostró claramente hacia dónde se dirige la región. Y se dirige hacia mayor independencia de las fuentes antiguas y búsqueda de nuevos socios. Esta es una buena señal tanto para los negocios como para los consumidores».
Según Avi Itzkovich, SEEF2025 en Salónica confirmó que los Balcanes están saliendo de las sombras y gradualmente se transforman de periferia en un actor independiente en la energética europea. El foro reunió no solo declaraciones políticas, sino también discusiones concretas sobre dinero, tecnologías y asociaciones. Y aunque por delante quedan muchos desafíos, desde la fragmentación política hasta la competencia entre centros regionales, la tendencia es obvia: el futuro de la energética del Sudeste de Europa se determinará aquí y ahora.
«La verdadera prueba para la región comenzará después del foro. Qué tan rápido los países puedan transformar las discusiones en proyectos reales mostrará si el Sudeste de Europa se convertirá en un centro de pleno derecho del desarrollo energético o permanecerá como un ‘corredor’ para intereses ajenos», concluyó Avi Itzkovich.
