Guatemaltecos en riesgo de crisis alimentaria por el cambio climático

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El ministro López dijo que a través del Programa Mundial de Alimentos, el Ejecutivo tendrá reservas para evitar la escasez (Foto:Prensalibre.com)

El ministro de Agricultura de Guatemala, Elmer López, advirtió que más de siete departamentos del país que integran el Corredor Seco, podrían sufrir los embates del cambio climático en el segundo semestre de este año, debido a la intensidad de la sequía prevista para la temporada que supone la pérdida de cultivos de granos en las regiones.
“Actualmente tenemos en el Corredor Seco un millón de habitantes, quienes pueden entrar en una situación de crisis si la condición se torna extrema por el cambio climático. Esto significa que se podrían tener más de tres semanas sin llover en la época de la canícula. Y si la canícula se extiende a más de tres semanas, los cultivos pueden morir y pueden acabarse”, explicó López.
Ante la amenaza del cambio climático, el titular de Agricultura dijo que el Estado cuenta con un presupuesto de 62 millones de Quetzales (más de 8 mil millones de dólares) para adquirir productos necesarios en tiempo de cosecha y dotar a las familias agricultoras de las laderas para inicien la siembra.
El pronosticador del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), asegura que las lluvias iniciarán en abril, pero que registrarán una disminución a partir de julio en Jutiapa, Jalapa, El Progreso (nororiente), Baja Verapaz (norte), Quiché (occidente), Zacapa (oriente) y cuidad de Guatemala (capital).
Por otro lado, el ministro mencionó que llegarán al país contingentes de granos básicos del Programa Mundial de Alimentos, ante la amenaza de escasez para apoyar a las comunidades que serán afectadas por el llamado Fenómeno del Niño.
Las cifras oficiales, revelan que 933 mil familias sufrieron el año pasado por el hambre estacional en el país, al acentuarse la sequía en las zonas semiáridas que dejó a las familias sin alimentos y sin recursos para comprarlos.
En este sentido, Lopéz reiteró que “no estamos hablando de un problema que afecte a todo el país. Al final de cuentas, si el problema de escasez se nos viene, estamos preparados para que a estas familias del Corredor Seco se les pueda dar alimento. Si el problema se va de nuestras manos porque se alarga el período de canícula, habrá que tomar decisiones después de mediados de año para definir qué es lo que vamos a hacer”.